¿Por qué ocho años después de la victoria
sigo cavando trincheras en el frente de batalla?
Todavía huele a sangre derramada
y se oyen marchar las botas de hierro
sobre esta tierra que a muerte defiendo.
Yerma hasta hoy.
¿Por qué amanece todos los días nublado
y ondean las banderas al son de la trompeta?
¿Por qué aún crujen las vigas de nuestra fortaleza
cuando son golpeadas por la tormenta?
¿Cuándo sale el sol?
¿Cuándo prosperará la ciudad
como en tiempos de paz?
Nunca cesa la guerra
mientras exista este campo de batalla,
mientras alguien esté muriendo en él.
Todavía, todos los días,
estamos luchando por que alguien lo vea
del color que es.
Mientras hagan exposiciones monocromas
con fotografías de nuestras heridas
en lugar de mostrar nuestras medallas,
mientras pinten al bando enemigo
como máquinas de matar sin rostro,
como metralletas con casco,
tendremos que defender estas lomas
solas.
Eran los hombres de mirada tierna,
los que nos pidieron la mano de rodillas.
Los que nos traicionaron.
Estamos cansadas.
Queremos que cese el grito de guerra
y volver a casa tranquilas.
Queremos encontrar un lugar
de paz y de felicidad.
Pero no tiene límites este campo de batalla.
En mi mente, en mi cuerpo,
aparecen cada día los fantasmas
del enemigo que miles de veces creí haber derrotado.
La sangre sigue cubriendo mi cara
por más que la limpie frente al espejo,
y en mi fortaleza
aparecen grietas todos los días.
Hace ocho años que gané esta guerra,
pero aún está desierta la tierra,
aún tiene el aspecto de un campo de batalla.
Hoy te recomiendo...
Por vuestras cartas de amor
"No te dejaré, ni te desampararé" (Jos. 1:5) Por vuestras cartas de amor siempre encuentro consuelo cuando me rodea el te...
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sábado, 26 de noviembre de 2016
lunes, 12 de septiembre de 2016
Acerca de: Para no estar solo
Escribí "Para no estar solo" a petición de Miriam Jaramillo, que ganó un pequeño concurso en torno al poema "Te añoro (Hebaragi)".
Miriam me pidió un poema acerca de la soledad y yo quería enfocarlo de una manera novedosa. Consideré varios tipos de soledad, como la soledad de los ancianos que no tienen familia o no son visitados por ella frecuentemente, la soledad de los presos en la cárcel, y la soledad interna de personas que, aunque no están físicamente solas, se sienten solas e incomprendidas, como mujeres maltratadas, jóvenes que no tienen confianza con sus padres, chicos a quienes marginan en la escuela, madres que consuelan a sus hijos pero no tienen quien las consuele, parejas que llevan años casadas pero sienten que no reciben amor de la otra parte, etc. Sin embargo, suponía que ya habría mucha literatura acerca de estos temas. Al menos, espero que la haya, porque si no fuera así significaría que tenemos unos poetas muy poco concienciados de los problemas de la sociedad actual.
Finalmente, decidí escribir un poema que trata al mismo tiempo de las parejas que siguen juntas pero se sienten solas porque no reciben amor y de los jóvenes y adolescentes que se sienten generalmente solos, incomprendidos y perdidos.
El poema fue inspirado por una conversación entre amigos que no pude evitar oir unos meses atrás mientras iba en el tren subterráneo, o Metro. Un chico de entre 16 y 20-y-pocos años confesaba a sus amigos que no sabía por qué seguía con su novia, que realmente nada le unía a ella pero tampoco tenía una buena razón para dejarla y, a fin de cuentas, era mejor tener novia que no. Hubo algunas cosas que dijo que me hicieron tener deseos de decirle al joven que era un canalla y que debería ser honesto con la chica y dejarla ir, pero tengo demasiado respeto por las conversaciones ajenas y prefiero no entremeterme, fingiendo no oir nada. De todos modos, después de pensarlo un poco, me pareció que hay una enorme proporción de relaciones de pareja que son así.
El poema describe los pensamientos de los jóvenes en esa situación. Los adolescentes no acostumbran a plantearse desde el inicio si una relación va a ser duradera, pero empiezan a salir con alguien que les gusta y "están juntos mietras tanto", mientras nada vaya mal.
Como describe el poema en la segunda estrofa, a veces la atracción empieza siendo sólo física. Muchas veces uno acepta salir con cualquiera que tenga interés en él aunque él no lo tenga en la otra persona sólo por probar, porque no le ha salido otra mejor opción. Sólo se trata de tener compañía, cariño e intimidad física y todo esto viene alimentado por el hecho de que la sociedad nos inculca que debemos tener pareja.
Y esto llega al problema más profundo: el hecho de seguir por inercia. A menudo los novios no tienen algo que realmente los una, pero tampoco tienen un buen motivo para romper. Así que si llevan cierto número de años juntos, se van a vivir juntos. Si llevan cierto número de años conviviendo y no hay grandes incompatibilidades, se casan. Luego tienen hijos, o primero tienen hijos y entonces se casan. Luego siguen juntos a pesar de que se sienten absolutamente insatisfechos con sus vidas sólo para que sus hijos no tengan padres separados, pero son incapaces de crear un hogar feliz para ellos. Al final, tarde o temprano, llegan las depresiones, las infidelidades o el "hace tiempo que nuestro amor está muerto y siento que necesito rehacer mi vida" y la separación o el divorcio que tanto tiempo se aplazó "por el bien de los hijos" llega inevitablemente.
Y es el propio concepto de "estamos juntos mientras tanto" lo que hace que las parejas no se esfuercen por alimentar y hacer crecer su amor, que las "llamas se apaguen" y que los divorcios aumenten.
Al final, me ha encantado escribir este poema. Tiene mucho significado. Gracias, Miriam.
"Para no estar solo" está incluído en la serie llamada "Los niños perdidos". En esta serie se habla de los jóvenes que no saben cómo convertirse en adultos, de mantener o no mantener el niño interior y del conflicto entre el hombre y el mundo. Y se habla mucho, mucho, de la manera disipada de vivir de los jóvenes y adolescentes en las sociedades modernas. Pero esto no va dirigido principalmente a esos jóvenes como un intento de orientarles ni mucho menos de criticarles. Esto es una llamada a los adultos para que sean mejores ejemplos para los jóvenes, para que enseñen mejores valores y para que los padres sepan merecerse su confianza y orientarles en esta etapa en que están tan perdidos.
Todos los seres humanos necesitan afecto, comprensión y compañía. Esas cosas se pueden encontrar en los buenos amigos y en la familia. Y sí, a pesar de todos los quebraderos de cabeza que tener pareja puede dar, tener a una persona a la que estar más cercano, más unido y con quien tener intimidad es algo sumamente positivo. Pero no todas las personas necesitan tener pareja. Es una elección. Para algunos es muy importante, para otros no es necesario y a algunos nunca les llega. No debemos enseñar a los jóvenes que quedarse soltero es algo malo ni inculcarles el miedo a estar solos. Eso sólo lleva a que malgasten la mitad de su vida en una relación incompleta y disfuncional y acaben viviendo solos en su vejez.
Las personas necesitan aprender a ser felices por sí mismas, sin depender de su pareja, sin juzgar su valía por si tienen o no pareja. Debemos enseñar que tener pareja no es algo necesario, sino algo que es positivo si y cuando encontramos a alguien que añade un montón de cosas buenas a nuestra vida.
Necesitamos aprender a vivir como naranjas completas antes de buscar a nuestra media naranja.
Si habéis leído hasta aquí, espero que mis pensamientos os sean provechosos y que hagáis de este mundo un mundo mejor, y que si tenéis pareja cultivéis esa relación para que siempre sea magnífica. Gracias por leerme.
Y por si alguna vez leen esto, gracias a mis tíos M. S. y L. T. por ser una pareja absolutamente fascinante donde realmente se nota que se quieren y que son mejores personas estando juntos que por separado.
Miriam me pidió un poema acerca de la soledad y yo quería enfocarlo de una manera novedosa. Consideré varios tipos de soledad, como la soledad de los ancianos que no tienen familia o no son visitados por ella frecuentemente, la soledad de los presos en la cárcel, y la soledad interna de personas que, aunque no están físicamente solas, se sienten solas e incomprendidas, como mujeres maltratadas, jóvenes que no tienen confianza con sus padres, chicos a quienes marginan en la escuela, madres que consuelan a sus hijos pero no tienen quien las consuele, parejas que llevan años casadas pero sienten que no reciben amor de la otra parte, etc. Sin embargo, suponía que ya habría mucha literatura acerca de estos temas. Al menos, espero que la haya, porque si no fuera así significaría que tenemos unos poetas muy poco concienciados de los problemas de la sociedad actual.
Finalmente, decidí escribir un poema que trata al mismo tiempo de las parejas que siguen juntas pero se sienten solas porque no reciben amor y de los jóvenes y adolescentes que se sienten generalmente solos, incomprendidos y perdidos.
El poema fue inspirado por una conversación entre amigos que no pude evitar oir unos meses atrás mientras iba en el tren subterráneo, o Metro. Un chico de entre 16 y 20-y-pocos años confesaba a sus amigos que no sabía por qué seguía con su novia, que realmente nada le unía a ella pero tampoco tenía una buena razón para dejarla y, a fin de cuentas, era mejor tener novia que no. Hubo algunas cosas que dijo que me hicieron tener deseos de decirle al joven que era un canalla y que debería ser honesto con la chica y dejarla ir, pero tengo demasiado respeto por las conversaciones ajenas y prefiero no entremeterme, fingiendo no oir nada. De todos modos, después de pensarlo un poco, me pareció que hay una enorme proporción de relaciones de pareja que son así.
El poema describe los pensamientos de los jóvenes en esa situación. Los adolescentes no acostumbran a plantearse desde el inicio si una relación va a ser duradera, pero empiezan a salir con alguien que les gusta y "están juntos mietras tanto", mientras nada vaya mal.
Como describe el poema en la segunda estrofa, a veces la atracción empieza siendo sólo física. Muchas veces uno acepta salir con cualquiera que tenga interés en él aunque él no lo tenga en la otra persona sólo por probar, porque no le ha salido otra mejor opción. Sólo se trata de tener compañía, cariño e intimidad física y todo esto viene alimentado por el hecho de que la sociedad nos inculca que debemos tener pareja.
Y esto llega al problema más profundo: el hecho de seguir por inercia. A menudo los novios no tienen algo que realmente los una, pero tampoco tienen un buen motivo para romper. Así que si llevan cierto número de años juntos, se van a vivir juntos. Si llevan cierto número de años conviviendo y no hay grandes incompatibilidades, se casan. Luego tienen hijos, o primero tienen hijos y entonces se casan. Luego siguen juntos a pesar de que se sienten absolutamente insatisfechos con sus vidas sólo para que sus hijos no tengan padres separados, pero son incapaces de crear un hogar feliz para ellos. Al final, tarde o temprano, llegan las depresiones, las infidelidades o el "hace tiempo que nuestro amor está muerto y siento que necesito rehacer mi vida" y la separación o el divorcio que tanto tiempo se aplazó "por el bien de los hijos" llega inevitablemente.
Y es el propio concepto de "estamos juntos mientras tanto" lo que hace que las parejas no se esfuercen por alimentar y hacer crecer su amor, que las "llamas se apaguen" y que los divorcios aumenten.
Al final, me ha encantado escribir este poema. Tiene mucho significado. Gracias, Miriam.
"Para no estar solo" está incluído en la serie llamada "Los niños perdidos". En esta serie se habla de los jóvenes que no saben cómo convertirse en adultos, de mantener o no mantener el niño interior y del conflicto entre el hombre y el mundo. Y se habla mucho, mucho, de la manera disipada de vivir de los jóvenes y adolescentes en las sociedades modernas. Pero esto no va dirigido principalmente a esos jóvenes como un intento de orientarles ni mucho menos de criticarles. Esto es una llamada a los adultos para que sean mejores ejemplos para los jóvenes, para que enseñen mejores valores y para que los padres sepan merecerse su confianza y orientarles en esta etapa en que están tan perdidos.
Todos los seres humanos necesitan afecto, comprensión y compañía. Esas cosas se pueden encontrar en los buenos amigos y en la familia. Y sí, a pesar de todos los quebraderos de cabeza que tener pareja puede dar, tener a una persona a la que estar más cercano, más unido y con quien tener intimidad es algo sumamente positivo. Pero no todas las personas necesitan tener pareja. Es una elección. Para algunos es muy importante, para otros no es necesario y a algunos nunca les llega. No debemos enseñar a los jóvenes que quedarse soltero es algo malo ni inculcarles el miedo a estar solos. Eso sólo lleva a que malgasten la mitad de su vida en una relación incompleta y disfuncional y acaben viviendo solos en su vejez.
Las personas necesitan aprender a ser felices por sí mismas, sin depender de su pareja, sin juzgar su valía por si tienen o no pareja. Debemos enseñar que tener pareja no es algo necesario, sino algo que es positivo si y cuando encontramos a alguien que añade un montón de cosas buenas a nuestra vida.
Necesitamos aprender a vivir como naranjas completas antes de buscar a nuestra media naranja.
Si habéis leído hasta aquí, espero que mis pensamientos os sean provechosos y que hagáis de este mundo un mundo mejor, y que si tenéis pareja cultivéis esa relación para que siempre sea magnífica. Gracias por leerme.
Y por si alguna vez leen esto, gracias a mis tíos M. S. y L. T. por ser una pareja absolutamente fascinante donde realmente se nota que se quieren y que son mejores personas estando juntos que por separado.
jueves, 8 de septiembre de 2016
Para no estar solo
Supongo que estoy con ella por inercia.
Quizá para no sentirme solo.
Por tenerla en primer lugar
en mi agenda de contactos
y llamarla para ver una película
cuando no tengo plan con mis amigos.
Porque es mejor desnudarnos en la cama
y fingir afecto por un rato.
Supongo que ella también
sigue conmigo por inercia.
Para ella también el amor ya se acabó
si es que alguna vez lo hubo.
Pienso que quiso salir conmigo
sólo porque le gustó lo que vio
cuando me quité la camiseta
aquella tarde jugando al fútbol.
Seguramente cree que estoy con ella
porque no he encontrado algo mejor.
Probablemente sea cierto.
Creo que no me deja
porque no tiene otra cosa
en la que perder el tiempo.
O quizá aunque sea poco me aprecia
y prefiere no herirme de momento.
Sabe que estoy con ella,
y que tengo miedo a perderla
a pesar de que nunca me dice "te quiero",
porque me da absoluto terror estar solo.
Este poema está dedicado a Miriam Jaramillo, quien me pidió un poema acerca de la "soledad". Espero que sea de tu agrado.
Gracias a todos mis lectores por dar vida a este blog. ¡Espero vuestros comentarios!
Quizá para no sentirme solo.
Por tenerla en primer lugar
en mi agenda de contactos
y llamarla para ver una película
cuando no tengo plan con mis amigos.
Porque es mejor desnudarnos en la cama
y fingir afecto por un rato.
Supongo que ella también
sigue conmigo por inercia.
Para ella también el amor ya se acabó
si es que alguna vez lo hubo.
Pienso que quiso salir conmigo
sólo porque le gustó lo que vio
cuando me quité la camiseta
aquella tarde jugando al fútbol.
Seguramente cree que estoy con ella
porque no he encontrado algo mejor.
Probablemente sea cierto.
Creo que no me deja
porque no tiene otra cosa
en la que perder el tiempo.
O quizá aunque sea poco me aprecia
y prefiere no herirme de momento.
Sabe que estoy con ella,
y que tengo miedo a perderla
a pesar de que nunca me dice "te quiero",
porque me da absoluto terror estar solo.
Este poema está dedicado a Miriam Jaramillo, quien me pidió un poema acerca de la "soledad". Espero que sea de tu agrado.
Gracias a todos mis lectores por dar vida a este blog. ¡Espero vuestros comentarios!
domingo, 3 de julio de 2016
Los niños de Timpelbach
Acerca de: Timpelbach
"Los niños de Timpelbach" es una película francesa dirigida por Nicolas Bary, basada en la novela homónima de Henry Winterfeld, publicada en 1937.
Con decorados de Olivier Raoux y vestuario de Laurent Kim, Agnès Beziers y Patrick Lebreton, esta película rodada en Luxemburgo y Bélgica tiene una exquisita estética fantástica, con algunos toques Steampunk.
En la película, todos los adultos abandonan el pueblo a causa de la rebeldía de los niños, y éstos luchan por organizarse y sobrevivir.
El poema llamado "Timpelbach" fue escrito antes de que conociera yo la película. Pertenece a la serie "Los niños perdidos", cuyo título se refiere a los niños de Neverland (Nunca Jamás, de Peter Pan), y en principio planeaba dar al poema un título relacionado, o concederle el honor de llevar el título de la serie misma. Sin embargo, viendo la película, sentí que el poema tenía mucho que ver con ella, así que decidí titularlo "Timpelbach" para homenajear esta joya cinematográfica.
lunes, 20 de junio de 2016
Timpelbach

¿Por qué nos hemos acostumbrado tanto
a no tener padre ni madre,
a sentarnos en el columpio
del patio de atrás
a soñar eternamente,
como si no necesitáramos nada
ni a nadie?
Quizá porque aquellos hombres
representan todo cuanto odiamos,
con sus normas y ataduras,
su "tienes que..., tienes que..."
y "cuando seas mayor...".
Pero, ¡que maravilloso es
descubrir que tenemos madre,
y que, mientras estemos en sus brazos,
podemos seguir siendo niños
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